Una actitud que deja perplejo.
Navegando por las redes sociales estos días, se puede observar una fuerte ola de negatividad por parte de una asociación de cazadores respecto al nuevo Plan Regional de Vida Silvestre y Caza de la Toscana, recientemente aprobado por el Consejo Regional y ahora en manos del Consejo para su aprobación final. Esta actitud resulta desconcertante. Tan solo el verano pasado, los comunicados de prensa de la misma asociación sobre el mismo Plan eran completamente opuestos: entusiastas y orgullosos del papel activo que desempeñaron en la redacción del documento. ¿Qué motivó este repentino cambio? Para comprenderlo mejor, AB – Agrivenatoria Biodiversitalia examinó detenidamente el Plan. El documento es extenso, pero la parte clave es el Anexo 2 («Documento de Planificación»). A juzgar por los comentarios en línea, es evidente que pocos lo han leído con atención. Sin embargo, para facilitar la comprensión, las diferencias con el texto adoptado por el Consejo están claramente resaltadas en amarillo. Bastó una lectura rápida. Como AB, propusimos algunos cambios a través de los canales habilitados por la Región, algunos de los cuales fueron aceptados.
Cambios en el plan: ¿Qué es lo que realmente está cambiando?
La sección que ha sufrido los cambios más significativos es el preámbulo. Si bien las adiciones y supresiones pueden no ser del agrado de todos, en última instancia no tienen un impacto práctico en la gestión de la vida silvestre. Una vez superado este obstáculo formal, surge un hecho objetivo: las modificaciones adicionales al texto fueron solicitadas por las Asociaciones de Caza y los Comités de Control de la Vida Silvestre (ATC). En la reunión convocada por el Presidente Giani el 1 de junio de 2026, se demostró públicamente que la mayoría de los comentarios incorporados por el Consejo fueron propuestos por la comunidad de cazadores (como se muestra en la Declaración Sumaria – Anexo 9).
El nodo de la Red Natura 2000 y la opinión de la NURV.
Los demás cambios se derivan del dictamen obligatorio de la NURV (Unidad Regional Unificada de Evaluación), que confirmó la conformidad del Plan con la normativa medioambiental europea y nacional. El dictamen se centra en los espacios Natura 2000. Ha habido mucha desinformación al respecto.
La noticia falsa: Los comunicados de prensa mencionan “más de 848.000 hectáreas” de terreno protegido.
La realidad: la Toscana alberga 158 espacios de la Red Natura 2000 (incluidos SIC, SCA y ZEPA) y 14 RIS. Sin contar las zonas superpuestas, la superficie real es de aproximadamente 327.000 hectáreas, lo que representa tan solo el 14% del territorio total de la región.
La idea de gestionar el interior de estos espacios protegidos como si fueran cotos de caza comunes es totalmente inviable según la legislación europea. Actualmente, cualquier nuevo puesto de caza o exposición canina en estas zonas requiere una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). El Plan simplemente implementa la normativa europea vigente.
El plan de caza de fauna silvestre en detalle: 5 puntos clave
Para aclarar y evitar un alarmismo injustificado, aquí presentamos un resumen esquemático de lo que el texto ofrece sobre los temas más apremiantes:
1. Uso del plomo en humedales (págs. 121, 214)
El texto simplemente incorpora la legislación nacional y el Reglamento (UE) 2021/57, que se incluye en el calendario de caza toscano desde hace dos años. La Ley 166/2024 exige que los Ministerios competentes (MASE y MASAF) identifiquen los humedales mediante cartografía; a la espera de estos mapas, la situación actual permanece inalterada.
2. Revisión de instituciones públicas y privadas (página 29)
Para las reservas e instituciones que se encuentren (incluso parcialmente) dentro de los espacios Natura 2000 o que limiten con ellos, las propuestas de nuevos establecimientos, revocación o modificación de su perímetro estarán sujetas a una evaluación adecuada. Esto no es nuevo: ya era un requisito en el pasado.
3. Postes fijos (pág. 57): Un éxito histórico
Este es el punto que ha generado mayor controversia, cuando en realidad representa una victoria para los cazadores toscanos. Por primera vez, incluso en zonas Natura 2000 y en provincias históricamente restrictivas (como Lucca), se garantiza el traspaso de propiedad de pieles fijas (de padre a hijo, entre amigos, etc.). Esto asegura la seguridad de miles de pieles.
En cuanto a los límites numéricos:
Se ha introducido un límite de 0,8 postes por km2 únicamente en las zonas de la Red Natura 2000.
El bloqueo de nuevos registros se activa únicamente cuando se supera este parámetro.
En toda la región solo hay 19 zonas que superan el umbral y, en cualquier caso, los puestos existentes en estas zonas no corren riesgo de ser desmantelados.
4. Caza del jabalí (página 84)
Es importante aclarar que hablamos de actividades de control (conforme al art. 37 de la Ley Regional 3/94) y no de caza ordinaria (para la cual no hay cambios). El Plan prevé la caza controlada en las zonas Natura 2000 del 1 de marzo al 31 de agosto, sujeta a una evaluación de impacto ambiental. El resto de las actividades de control no la requieren.
5. Calendario de caza y conceptos clave
Las disposiciones de la NURV no contienen prohibiciones ni limitaciones significativas, sino más bien directrices que deben implementarse por tiempo indefinido (por ejemplo, aumentar el número de áreas protegidas) o actividades que requieren una evaluación de impacto, como ya ocurre actualmente. También se incluyen advertencias, por ejemplo, sobre la necesidad de cumplir con la normativa nacional/europea, cuyo ejemplo más llamativo es la recomendación de consultar el documento «Conceptos clave sobre el período de reproducción y la migración prenupcial de las especies de aves cinegéticas en la UE» (2021) y el Atlas Europeo de Migración (2022), algo que la región de Toscana ya lleva haciendo desde hace años.

Conclusiones: ¿Crítica constructiva o ataque político?
Si se analiza con detenimiento, se podría pensar que las recientes críticas mordaces provienen de una lectura apresurada y superficial de los documentos técnicos. Sin embargo, si se reflexiona más a fondo, se sospecha que se trata de un ataque con motivaciones políticas.
Un juego que corre el riesgo de resultar contraproducente para los propios cazadores. El Plan de Vida Silvestre y Caza de la Toscana 2026, si bien aún es susceptible de mejora, tiene el gran mérito de haber garantizado y protegido legalmente la gestión de la vida silvestre y la caza en la Toscana para los próximos años, protegiéndola de futuras apelaciones. Bastaría con leer los textos antes de condenarlos (fuente: AB – Agrivenatoria Biodiversitalia).







































