Nada ha cambiado en 26 años.
Muy interesante es la última publicación de Alessandro Tedeschi, presidente de Amigos de ScolopaxEstas son sus palabras:En 1999, se puso en marcha un proyecto nacional para combatir la dolorosa práctica de disparar a las becadas al anochecer. El proyecto «La posta infame» contó con una amplia aprobación y el respaldo del Ministerio de Agricultura, el Cuerpo Forestal y la Región del Lacio. La base de datos sigue vigente, dando testimonio de esta práctica tan extendida y perjudicial en Italia. Han pasado muchos años, y con ellos, muchos otoños; aquellos jóvenes de entonces se han convertido en ancianos, y muchos ya no están entre nosotros. Sin embargo, disparar a una becada indefensa que revolotea en busca de alimento y refugio sigue siendo una práctica común. Me compadezco de quienes, cobardemente, persisten en ella. Y, sin embargo, crían y conviven con perros de caza, pagando impuestos y permisos. Son personas conocidas y reconocibles, indiferentes a la vergüenza, que se benefician de la impunidad de la que gozan.".
Una satisfacción escasa y efímera
"En cada rincón de la península, no es raro encontrar a los llamados cazadores de becadas, cuyo mérito radica en privarse a sí mismos y a sus semejantes del placer y la emoción de practicar, de forma deportiva, legal y respetuosa, el arte y la pasión por esta ave. Lo que suele quedar es la escasa y fugaz satisfacción de exhibir su cuero cabelludo en la más decadente expresión de gratificación necrofílica. Decía que esto sucede en todas partes; basta con mirar a tu alrededor, como en el pequeño mundo donde vivo, en la provincia de Avellino, en los límites del Parque Partenio.".
El papel de la policía
"Un hábito despreciable, perpetrado por unos pocos individuos, que priva a los demás aldeanos del placer de disfrutar de unas horas en plena naturaleza, a pesar de que bastaría con que la policía forestal patrullara la zona en los momentos oportunos y disuadiera a esos cuatro cazadores furtivos que utilizan el único territorio libre al pie del Parque Partenio para dar rienda suelta a sus malas costumbres. Si aún creemos que los principios sólidos y el civismo tienen valor, no dudemos en difundir este mensaje. La sociedad actual no puede prescindir de la gentuza que desfigura, destruye y humilla la profesión de cazador.".





































