Decisiones confirmadas
Un incidente ocurrido hace años y un cambio de domicilio no fueron suficientes para que un ciudadano de Umbría recuperara sus armas y su licencia. Así lo dictaminó el Tribunal Administrativo Regional (TAR) local, que ratificó las decisiones de la Jefatura de Policía de Perugia, la cual, a su vez, había confiscado las armas tras una acalorada discusión por un espacio de estacionamiento . Los hechos en cuestión se explican brevemente.
Orden y seguridad pública
Todo comenzó cuando el hombre y su vecino discutieron por una plaza de aparcamiento. Esto dio lugar a denuncias y contradenuncias por los insultos y empujones relacionados con la discusión. La Jefatura de Policía decidió incautar las armas por razones de orden público y seguridad. El incautado no tenía antecedentes penales y poseía licencia de armas de fuego para uso deportivo desde hacía 10 años. Era inevitable presentar una apelación, motivada en particular por la falta de antecedentes penales.
Elemento mínimo
Los jueces se negaron a atender razones, ni siquiera al énfasis en los varios meses transcurridos desde la confirmación oficial del nuevo domicilio del hombre y la ausencia de nuevos incidentes. En resumen, el Tribunal Administrativo Regional explicó que un simple conflicto entre vecinos puede ser una base objetiva mínima para una intervención.






































