Una historia en particular
La historia del joven empresario agrícola de Guardiaregia, un pequeño pueblo en la zona de Matese en el interior de Italia. Parque Nacional MateseUn artículo publicado recientemente en medios regionales ha sacado a la luz los problemas asociados con la presencia incontrolada de ungulados en la zona, que está causando daños a las explotaciones agrícolas y ganaderas y a toda la comunidad. «La historia del joven Nicola, que está a punto de abandonar la agricultura debido a la prolongada presencia incontrolada de jabalíes que asolan sus campos y destruyen sus cultivos», explica Giacinto Ricciuto, presidente provincial de Coldiretti en Campobasso, «es lamentablemente similar a muchas otras que escuchamos a diario de nuestros afiliados agrícolas. Sin embargo», enfatizó el presidente, «nunca hemos cesado nuestra acción sindical, tanto es así que, tras una conversación con el presidente del Comité de Gestión Provisional del Parque, el abogado Andrea Boggia, este declaró que el tema de la fauna silvestre se tratará en la próxima reunión del Comité, convocada en Guardiaregia».
Un aumento que hay que contrarrestar
«Como Coldiretti», recordó el director regional de Coldiretti, Aniello Ascolese, «durante años hemos instado a la Región a implementar todas las medidas necesarias para combatir la creciente población de jabalíes en la zona. Nuestro trabajo, sumado a la sensibilidad del Departamento de Agricultura regional, condujo hace unos días a la aprobación por parte del Consejo Regional de una resolución que introduce medidas adicionales (junto con la caza selectiva y el control selectivo) para la gestión y contención de la fauna silvestre».
Herramientas adecuadas a identificar
En esencia, se trata de la implementación del Artículo 19-ter de la Ley 157/92, que define objetivos y acciones, así como funciones y áreas de intervención mucho más amplias, diferenciándose completamente, entre otras cosas, de las actividades cinegéticas. Esta medida completa un marco regulatorio esencial para reducir la población de estos animales salvajes en la zona. «Sin embargo», explica el director de Coldiretti, «la normativa vigente en un área protegida, como el Parque Nacional del Matese, es más restrictiva, y exige a la propia organización identificar las herramientas más adecuadas para la contención de ungulados, con el fin de mantener un equilibrio que proteja los bosques y la flora, protegiendo las áreas agrícolas, la biodiversidad y las actividades productivas de la zona». (Fuente: Coldiretti Molise)








































