Pocos ejemplares vivos
La presión de depredación socava los esfuerzos de conservación: FACE (Federación Europea de Caza y Conservación) ha puesto el foco en un caso muy particular, el de la queja En los Países Bajos. Desde 2013, se han reintroducido 280 ejemplares procedentes de Suecia en Sallandse Heuvelrug, la última zona donde la especie aún se encuentra en estado salvaje en los Países Bajos. Actualmente, solo quedan con vida unas 25 aves.
Los factores desencadenantes
A pesar de la importante inversión financiera y la protección de la red Natura 2000, la población de urogallo continúa disminuyendo debido a una combinación de:
- calidad del hábitat degradada
- baja supervivencia de los polluelos
- Alta presión por depredación (incluidos zorros y aves rapaces)
Las propias autoridades reconocen que la depredación es un factor clave, junto con el deterioro del hábitat debido a la deposición de nitrógeno, la desecación, la fragmentación y el cambio climático.
El pensamiento de FACE
Según FACE, este caso demuestra claramente una realidad que se observa en toda Europa: la restauración del hábitat es crucial, pero por sí sola no es suficiente. Donde las poblaciones vulnerables son pequeñas y están fragmentadas, la gestión eficaz y estructurada de la depredación se convierte en una necesidad ecológica, no en una opción ideológica. Incluso los programas de reintroducción bien financiados corren el riesgo de fracasar, y las especies vulnerables podrían desaparecer a pesar de las mejores intenciones. FACE continúa abogando por una gestión holística y científica de la vida silvestre, que combine medidas de hábitat, monitoreo y, cuando sea necesario, una gestión específica de la depredación para garantizar resultados reales de conservación.








































