Un texto muy reciente
Estamos analizando en profundidad el texto recién adoptado por el Consejo en relación con la Plan Regional de Caza y Vida SilvestreSe han identificado numerosos problemas críticos, especialmente en el preámbulo del Documento de Planificación. No comprendemos, en la transición a las siguientes etapas tras la aprobación inicial por parte del Consejo, los beneficios que se obtienen al eliminar sistemática y científicamente cualquier referencia a la valiosa labor que realizan los cazadores en la gestión de la fauna silvestre y el medio ambiente. Esto constituye una denigración absurda e injustificada del papel de los miles de cazadores que, día tras día, dedican su tiempo a mejorar el medio ambiente, estudiar la fauna silvestre y mitigar los daños causados por especies cinegéticas y no cinegéticas.
Mortificación
Un ejército de personas que trabajan altruistas por el bien común y que no merecen ser humilladas por este pasaje incluido en el Plan de Vida Silvestre: «Además, tras la aplicación de los requisitos y recomendaciones contenidos en el dictamen VINCA, redactado por NURV, se activarán acciones específicas, en consulta con los organismos de supervisión, destinadas a realizar actividades de vigilancia en los territorios que forman parte de la Red Natura 2000 y los sitios SIR con respecto a todas las acciones relacionadas con la caza de fauna silvestre (uso de cebos envenenados para controlar "plagas", matanzas ilegales, paso de vehículos a motor, perturbación humana, etc.)». Creemos que se debe una disculpa y exigimos la eliminación inmediata de este lamentable pasaje y la restauración del texto original, que reconoce los esfuerzos de los cazadores. La eliminación del papel de protección de la biodiversidad de los puestos de caza fijos también resulta sorprendente. Es fruto del compromiso de los cazadores que, con su propio esfuerzo y a costa de su propio dinero, dan forma al medio ambiente, haciendo que las zonas degradadas o con baja biodiversidad sean más acogedoras para la fauna silvestre. Creíamos que, a estas alturas, incluso aquellos que tardaron en comprender este hecho ya lo habrían comprendido.
¿Qué aspectos deben explorarse con mayor profundidad?
Sobre otros puntos solicitamos mayor aclaración:
Respecto a la capacitación adicional para cazadores: no nos oponemos a la sugerencia (no obligatoria) de que los Centros de Entrenamiento de Caza (ATC) realicen una prueba de tiro cada dos años para los seleccionadores, ni a la solicitud de aumentar el conocimiento de los cazadores sobre temas ambientales. Esto siempre y cuando no genere obligaciones ni incremente los costos. Las asociaciones, al tener la obligación de promover una cultura de seguridad, también podrían organizar cursos voluntarios sobre estos temas.
Respecto al endurecimiento de la prohibición del uso de plomo y el aumento de la superficie protegida al 30%, la valoración sigue siendo negativa, pero es evidente que se trata de la aplicación de normativas europeas y nacionales. Esperamos que los mapas ministeriales pongan orden y que la prohibición de la munición tradicional se limite a donde sea realmente necesaria.
La sección relativa a la caza del jabalí ha generado considerable alarma: «Tras la aplicación de los requisitos y recomendaciones contenidos en el dictamen VINCA, elaborado por NURV, en los espacios naturales protegidos (ZNP, ZSP, ZIP, ZIP y ZIP), las intervenciones de control del jabalí: - deberán realizarse únicamente mediante captura, acecho o disparo (limiere); - con excepción de las zonas cultivadas, en el periodo comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de agosto, la caza solo podrá utilizarse de forma excepcional y por necesidades técnicas justificadas, previa evaluación de impacto». Cabe señalar que esto se refiere únicamente a la contención, no a la caza, en las zonas de la Red Natura 2000, no en todo el territorio. Además, la solicitud de Vinca solo se refiere a las actividades durante el periodo comprendido entre el 1 de marzo y el 31 de agosto. No obstante, seguiremos de cerca la situación.
No sabemos cómo responder al clamor generalizado por una mayor participación de las asociaciones ecologistas. A diferencia de ellas, somos sumamente inclusivas, pero durante años no han participado en los órganos de gestión donde la ley les exige hacerlo. Por lo tanto, la solicitud de visibilidad y participación parece tardía y, en ocasiones, inapropiada (Arci Caccia, Anlc e Italcaccia).





































