Una iniciativa única
Bovegno y Collio fueron sede del lanzamiento de una iniciativa única dedicada a las generaciones más jóvenes y a la protección del patrimonio rural. Los alumnos de primer año de la escuela secundaria asistieron a la primera clase del proyecto. “La biodiversidad del caracol”, un excelente programa educativo patrocinado por la sección provincial de Federcaccia Brescia.
Un encuentro entre la teoría y la práctica.
Bajo la experta guía de profesores excepcionales, los alumnos se sumergieron durante dos horas en un taller dinámico que combinó conocimientos científicos con destreza manual. En esta experiencia, los alumnos estuvieron a cargo de Camillo Prosdocimo, multicampeón en el arte de llamar caracoles, quien demostró los secretos de esta técnica, junto con Romano Bregoli, consejero provincial de la Federcaccia, y la profesora Silvia Luscia, presidenta de la sección Bovegno de la FIDC.
Los secretos de la avifauna local
Durante la sesión, cada estudiante recibió una jaula individual para practicar técnicas específicas de llamada para zorzales comunes, zorzales alirrojos y mirlos. La lección no se limitó a ejercicios prácticos, ya que una parte fundamental de la reunión se dedicó al estudio teórico del canto de las aves y sus hábitos etológicos. Esto demostró ser una valiosa oportunidad para promover la caza ética, entendida como una herramienta de educación ambiental que enseña respeto por la avifauna y la preservación de las tradiciones locales.
Objetivos del proyecto
La iniciativa, fruto de la coordinación sinérgica entre Federcaccia y los docentes de los centros educativos participantes, busca transformar a los alumnos en guardianes conscientes del territorio. Mediante el redescubrimiento de un arte ancestral como el del caracol, los niños aprenden a reconocer la biodiversidad que les rodea, desarrollando una conexión profunda y respetuosa con la naturaleza del Valle de Trompia (fuente: Federcaccia Brescia).








































