Un hecho indiscutible
Las audiencias celebradas hoy por la Comisión de Agricultura de la Cámara de Diputados han puesto de manifiesto un hecho indiscutible: el sector agrícola considera urgente la revisión de la Ley n.º 157 de 1992, dado el grave daño causado por la proliferación incontrolada de fauna silvestre. La Federación Italiana de Caza expresa su satisfacción con las posturas manifestadas por CIA-Agricoltori Italiani, Confagricoltura y Coldiretti, que subrayaron la necesidad urgente de adoptar instrumentos normativos más adecuados para abordar una situación que lleva años perjudicando a las explotaciones agrícolas, las zonas rurales y la seguridad pública.
Las palabras de la CIA y Confagricoltura
Particularmente significativas fueron las palabras de la CIA, que calificó la revisión regulatoria de "muy importante" y la requirió "con la máxima urgencia", denunciando una situación insostenible para las empresas agrícolas, obligadas a sufrir diariamente daños en su producción por la fauna silvestre descontrolada. Confagricoltura citó datos sobre los daños económicos causados por la fauna silvestre, destacando el grave impacto en la agricultura, el abandono de tierras y la pérdida de tierras productivas, y enfatizó que el proyecto de ley responde a muchas de las demandas formuladas por el sector agrícola en los últimos años.
La posición de Coldiretti
La postura de Coldiretti fue aún más clara, calificando de «absurda» la controversia en torno a la medida. Subrayó que muchas de las críticas dirigidas al proyecto de ley provienen de una lectura parcial o superficial del texto, y reafirmó la necesidad de abordar concretamente el problema de la presencia incontrolada de fauna silvestre. «Las audiencias de hoy confirman una vez más que la necesidad de modificar la legislación vigente no surge de intereses partidistas, sino de la realidad local y de las demandas de quienes viven y trabajan a diario en el campo italiano», declaró Massimo Buconi, presidente nacional de Federcaccia. «El reconocimiento de la urgencia de la reforma por parte de las principales organizaciones agrícolas es una señal importante. La gestión de la fauna silvestre y la contribución de los cazadores son herramientas esenciales para garantizar el equilibrio ambiental, proteger la producción agrícola y salvaguardar la tierra».







































