El sector pesquero atraviesa dificultades.
Los consejeros de la región de Puglia para Agricultura y Desarrollo Rural, Francesco Paolicelli, y para Medio Ambiente, Debora Ciliento, reunieron a los representantes regionales de la Estructura del Proyecto "Implementación de la Política Europea para Asuntos Marítimos, Pesca y Acuicultura", de la Sección de Gestión Sostenible y Protección de la Silvicultura y los Recursos Naturales y los representantes de Arpa Puglia para abordar la creciente emergencia vinculada a presencia de cormoranes en instalaciones de maricultura y lagunas en Puglia. La reunión se convocó para analizar el impacto que el creciente número de estas aves piscívoras está teniendo en el sector pesquero y acuícola regional, y para definir posibles medidas de seguimiento e intervención en cumplimiento de la normativa ambiental y la protección de la biodiversidad.
¿Qué se activará?
«Junto con Debora Ciliento, estamos preparados para abordar este problema», subraya el consejero de Agricultura Paolicelli, «mediante la implementación, en colaboración con los organismos científicos y universidades pertinentes, de un programa de seguimiento actualizado sobre la población de cormoranes en Apulia. Actualmente disponemos de datos que abarcan los años 2007 a 2019, los cuales no pueden utilizarse para elaborar un plan de compensación por las pérdidas y los daños denunciados por las asociaciones comerciales y las empresas acuícolas. Con los nuevos datos, podremos evaluar las acciones más eficaces y consensuadas, retomando así el debate sobre la emergencia del cormorán».
Soluciones de emergencia
«Los cormoranes son una especie protegida, y este es el punto de partida para encontrar soluciones a la emergencia que se analiza hoy», subraya el consejero regional de Medio Ambiente, Ciliento. «También será importante trabajar con el consejero Paolicelli para reforzar la atención a otro problema crítico señalado por los operadores del sector: la pesca ilegal en instalaciones acuícolas. Esta práctica perjudica gravemente a las empresas que operan cumpliendo la normativa y pone en peligro la sostenibilidad económica del sector».
Una especie voraz
Los cormoranes son una especie protegida, y cualquier medida de control, incluido el sacrificio selectivo, solo puede ser autorizada por el Ministerio de Medio Ambiente, sujeto a la revisión técnica y científica del ISPRA. En los últimos años, las poblaciones de cormoranes han aumentado significativamente en Apulia. Cada individuo consume un promedio de unos 300 gramos de pescado al día, lo que equivale a unos 10 kilogramos al mes. La depredación pone en peligro la cría de alevines y causa lesiones a los peces que permanecen en las instalaciones, lo que resulta en la propagación de enfermedades, un crecimiento más lento y un aumento de los costos de gestión. También se producen daños debido a los daños en las redes y las estructuras de contención. Este fenómeno afecta a toda la costa de Apulia, en particular a las zonas donde se ubican las instalaciones de acuicultura, desde la península del Gargano hasta las provincias de Bari, Taranto y Gallipoli, y en las lagunas de Lesina y Varano (fuente: Región de Apulia).







































