Un problema serio
¿Cómo lo hace el cocodrilo? Así cantaba el Piccolo Coro dell'Antoniano en 1993, una canción que ha permanecido famosa incluso después. Pero esta pregunta no tiene respuesta cuando se refiere al lago Sakura en Montesilvano, en la provincia de Pescara. Este paraíso para los aficionados a la pesca y otros tiene un grave problema con los cormoranes, que siguen diezmando la población en estas aguas. Por ello, se decidió recurrir a cocodrilos falsos.
Remoción y no demolición
Se trata de un sistema disuasorio aún por probar, una iniciativa concebida por la asociación "Nuovo Saline", que ha presentado el primer proyecto europeo de este tipo. "Cormoshield", como se denomina el proyecto, busca ahuyentar a los cormoranes tras descubrir, según sus creadores, que el sacrificio de las aves no ha dado resultados tangibles. Pero ¿cómo funciona exactamente este sistema?
La inteligencia de los cormoranes
Los cocodrilos se han reproducido con bastante fidelidad, hechos de fibra de vidrio para ser precisos, con un motor que permite su movimiento por control remoto, similar a los barcos de juguete. En realidad, la asociación sabe que los cormoranes son inteligentes y, tras comprobar la inofensividad del animal falso, podrían no molestarse por su presencia. Por lo tanto, la idea es alternar constantemente los sistemas con otros animales u objetos capaces de asustar a las aves.








































