Un equipo nacional que divide
Las reacciones de los aficionados italianos ante el desempeño de Noruega en el Mundial que se disputa actualmente en Estados Unidos han sido encontradas. Algunos no han perdonado a los escandinavos por haber eliminado a Italia del torneo, mientras que otros han valorado positivamente el rendimiento de la selección, apoyándola hasta los cuartos de final, donde fue derrotada por Inglaterra. Sin embargo, estos sentimientos deportivos nunca traspasan ciertos límites.
Odio sin fin
Los activistas por los derechos de los animales tienen una opinión muy diferente. En las últimas horas, han circulado por internet fotos y vídeos del regreso de los noruegos a su país, centrándose especialmente en su jugador estrella, el delantero Erling Haaland. Sus siete goles en cinco partidos han consolidado aún más su reputación como delantero de primera categoría, pero los activistas por los derechos de los animales no quedaron satisfechos con la forma en que bajó del avión. Entre los recuerdos con la bandera estadounidense que trajo a casa había un extraño objeto: un mapache de peluche representado bebiendo una botella de licor. Se desató el caos: las redes sociales se llenaron de comentarios increíbles, rebosantes de odio y repulsión ante una decisión que, si bien puede parecer cursi, es totalmente legítima.
Todo es absolutamente legal.
Cabe destacar que Haaland no ha cometido ningún delito: en Estados Unidos, embalsamar animales es completamente legal, no solo mediante la taxidermia tradicional, sino también mediante la liofilización (que conserva el espécimen en su tamaño y forma originales). Las normas varían de un estado a otro, pero estos métodos son muy populares en Estados Unidos, para disgusto de los defensores de los derechos de los animales.






































