Una historia compleja
Quizás un perro que ladra no muerde, pero sin duda puede hacerte perder los estribos. licencia de cazaEsto es lo que se desprende de la sentencia del Tribunal Administrativo Regional de Lazio del 9 de junio, que evaluó y desestimó el recurso interpuesto por un hombre al que se le había denegado la licencia de caza con rifle. La revocación se basó en el conflicto del hombre con su vecino, pero sobre todo, en las amenazas dirigidas al perro de este. Sin embargo, la historia es bastante compleja.
La reconstrucción de los hechos.
El apelante (y su esposa) fueron denunciados por los vecinos por allanamiento de morada. El apelante también se quejó repetidamente del perro, que había entrado sin permiso en su casa en varias ocasiones, llegando incluso a amenazar con matarlo. El perro murió posteriormente, y el hombre, que perdió su licencia de caza, fue investigado como presunto autor, pero fue absuelto por incumplimiento de la ley.
Falta de fiabilidad del sujeto
Las quejas y los informes contradictorios, por decir lo menos, llevaron a los Carabinieri a proponer la revocación de la licencia de armas, y por este motivo la Jefatura de Policía consideró al individuo poco fiable. Según el Tribunal Administrativo Regional del Lacio (TAR), la decisión fue correcta, ya que la situación descrita se corresponde plenamente con una valoración pronóstica de falta de fiabilidad según los principios de lógica y razonabilidad.







































