Una luz real
Por supuesto, aún no hemos salido del túnel, pero finalmente, al final del mismo, ya no se vislumbra una luz tenue como un espejismo, sino una luz real. Tras el examen de las enmiendas en las Comisiones de Medio Ambiente y Agricultura del Senado, el proceso legislativo ya está en marcha. reforma de la "antigua" ley 157 Aún tendrá que pasar por dos etapas más, primero en la Cámara de Diputados y luego en la Cámara de Diputados. Hay motivos para el optimismo porque, después de más de treinta años de dominio absoluto de los ecologistas y los anti-caza, un gobierno y un parlamento han demostrado que ya no son rehenes de las quejas de una ideología anti-caza que sigue influyendo en la opinión pública y en los políticos con narrativas basadas en clichés fantasiosos y totalmente infundados, como la caza entre sombrillas de playa, los doscientos millones de aves que mueren cada año, los riesgos para la biodiversidad (que en realidad se atribuyen a la proliferación anormal de ciertas especies de fauna silvestre, a menudo invasoras), o un salvaje oeste de la caza que no tiene sentido, dado que la enmienda prevé una multa triple para los cazadores furtivos.
La carta de la UE
En esta ocasión, la guinda del pastel fue una misteriosa carta técnico-burocrática que, mediante desinformación, se presentó como una especie de condena por parte de la UE, cuando en realidad solo contenía una solicitud de aclaraciones. De carácter tanto técnico como burocrático.
Esperando la palabra "fin"
Esta vez, sin embargo, ni las quejas, ni las mentiras, ni las falsas "condenas burocráticas" bastaron para amedrentar al Ministro de Agricultura, Francesco Lollobrigida, al Ministro de Medio Ambiente, Pichetto Fratin, a todo el Gobierno y al Parlamento, a quienes en Libera Caccia agradecemos profundamente su compromiso y coherencia. Les instamos a que continúen hasta el final con una reforma que, contrariamente a la creencia popular, no ha revolucionado ni modificado absolutamente nada, como queda claramente demostrado en el Título, al que solo se ha añadido la palabra "Gestión" (considerada indispensable en toda Europa, mientras que los activistas nacionales por los derechos de los animales la consideran una blasfemia), dejando el Artículo 1 completamente inalterado: "La fauna silvestre es patrimonio inalienable del Estado y está protegida en interés de la comunidad nacional e internacional".
Ahora solo estamos esperando la última palabra (Paolo Sparvoli – presidente de ANLC).






































