En el centro de la discusión
La Asamblea Regional de Federcaccia Toscana-UCT acaba de concluir en Florencia. En el centro de la discusión estuvo el Plan Regional de Caza y Vida Silvestre, recientemente aprobado por el Consejo Regional de Toscana y que pronto será examinado por la Comisión del Consejo correspondiente antes de su aprobación final por la Cámara. Al enterarse de que se ha convocado una reunión oficial en presencia del Presidente Eugenio Giani para el próximo lunes 1 de junio de 2026, para formalizar el texto en cuestión, la Asamblea decidió unánimemente declarar firmemente su decisión de no asistir a la reunión, cuestionando tanto el método como los méritos de un acto programático de fundamental importancia para la caza, la vida silvestre y la gestión ambiental.
No consultar con antelación
Este acto, largamente esperado, según pudimos examinar en las pocas horas posteriores a su publicación oficial —debido también a la falta de consulta previa—, presenta, a primera vista, profundas deficiencias, carencias y prácticas de explotación, fuertemente influenciadas por posturas radicales en defensa de los derechos de los animales y el medio ambiente, así como por evidentes tendencias del sector privado contrarias a la caza social. La Asamblea expresó su profunda decepción al constatar un camino completamente distinto al seguido hasta la fecha, que esperaba que finalmente se concluyera, especialmente dada la coherencia de las posiciones que la Asociación ha defendido a lo largo de los años.
Un documento inconsistente
Este cambio de paradigma, decidido por los políticos regionales y la mayoría, nos lleva, con pesar, a constatar la ausencia de los elementos virtuosos que podrían haber conformado la base de un documento coherente con el extenso y detallado debate desarrollado en los últimos meses, sobre el cual construir una nueva dimensión de la gestión de la fauna silvestre y la caza sostenible, proyectada hacia el futuro. En las próximas semanas, la Asociación entablará intensos debates con la comunidad, los cazadores, los Comités de Gestión de la Fauna Silvestre (CGA) y todas las partes interesadas, para desarrollar todas las acciones legítimas que permitan oponerse a esta propuesta y corregirla. Se espera que el Consejo Regional, dentro de su autonomía, garantice una revisión exhaustiva, libre de posturas fundamentalistas, de una política y un acto de planificación fundamentales para la protección del medio ambiente, la biodiversidad y todo el sistema rural toscano.






































