Protección sin peros ni excusas.
Existen algunas de las exquisiteces culinarias de nuestro país que merecen ser protegidas sin reservas. Un claro ejemplo es la Cinta Senese , una de las razas porcinas más apreciadas de Italia, que actualmente se enfrenta a la amenaza de la peste porcina africana. ¿Cómo se puede evitar que el sector se vea gravemente afectado? El Consorcio para la Protección de la Cinta Senese ha propuesto trasladar algunos ejemplares a la isla de Pianosa, una idea que parece más viable después de que tantos animales fueran sacrificados la semana pasada a causa del virus.
Asegurar
El propio Consorcio teme que la Cinta Senese pueda desaparecer, por lo que la especie debe protegerse cuanto antes (como ya se ha solicitado, entre otras cosas, para 2024). La idea es trasladar ejemplares reproductores a Pianosa, y que el cuidado de los mismos esté a cargo de reclusos en libertad condicional de la prisión de la isla, que ya tienen experiencia en agricultura.
Los especímenes involucrados
El plan consiste en trasladar 12 cerdos, 10 hembras y 2 machos, para garantizar la reproducción y la seguridad de los animales. Como subraya el Consorcio de Protección Cinta Senese, la burocracia no puede demorarse en estas situaciones, pues de lo contrario las consecuencias son graves.


































