Cada vez más cerca
Tras la reciente matanza de ovejas y corderos en Rasa, en las afueras de Varese, la Cia Lombardia expresa una vez más su fuerte preocupación por un fenómeno que en los últimos meses ha ido adquiriendo contornos cada vez más evidentesLa creciente proximidad de los lobos a zonas residenciales y periurbanas. Ya no se trata de incidentes aislados en zonas montañosas remotas, sino de presencias cada vez más frecuentes cerca de viviendas, granjas, carreteras y senderos utilizados habitualmente por residentes y senderistas. Esta dinámica incrementa inevitablemente el nivel de riesgo y la percepción de inseguridad en las comunidades locales.
La necesidad de una ley especial
«La presencia de lobos está creciendo exponencialmente en Lombardía, hasta el punto de que la especie ya no está en peligro de extinción, pero se está convirtiendo en un problema para quienes viven y trabajan en la zona», afirma Lorena Miele, vicepresidenta de Cia Lombardia. «Se necesita una ley especial para la gestión del lobo, ya que ahora más que nunca la situación supone un grave problema para las empresas agrícolas y ganaderas». La Dra. Miele también enfatiza que el problema no puede abordarse únicamente desde una perspectiva emocional: «El aumento de la financiación para actividades de prevención es positivo, pero no es la solución definitiva. No es posible cercar grandes pastizales ni tener una presencia constante para proteger a los animales: de lo contrario, el trabajo agrícola se vuelve insostenible».
Visiones de cuentos de hadas
La CIA Lombardia reitera un punto fundamental: el lobo es un animal salvaje. Y, precisamente como tal, mantiene un comportamiento depredador. Es comprensible que el imaginario colectivo tenga una visión "fantasiosa" del lobo, que ya no se considera el "villano" de los cuentos de hadas. De hecho, la erradicación de la especie, que representa un elemento de la biodiversidad, no está en discusión. Lo que se defiende con firmeza, en cambio, es una gestión equilibrada que mantenga al lobo alejado de las personas, las zonas residenciales y las explotaciones ganaderas, evitando que la progresiva pérdida de confianza hacia los humanos transforme una presencia natural en un problema estructural de seguridad. El aumento de avistamientos cerca de viviendas y explotaciones agrícolas no solo causa daños económicos a los agricultores, sino también riesgos potenciales para las mascotas y las personas, con especial preocupación para los niños y las familias que viven o frecuentan zonas rurales.
La economía de los territorios
"Es hora de escuchar a quienes trabajan en la zona y brindar herramientas concretas para defendernos antes de que la situación se vuelva insostenible", ha reiterado en repetidas ocasiones el vicepresidente de Cia Lombardia, enfatizando la necesidad de un monitoreo constante, herramientas regulatorias adecuadas e intervenciones específicas en las zonas más críticas. Otro aspecto se refiere a la economía local. Muchas de las zonas afectadas por la presencia estable de manadas son destinos populares para senderistas, deportistas y turistas durante todo el año. El aumento de la presencia de lobos cerca de zonas residenciales podría afectar negativamente al turismo y la vitalidad económica local, generando preocupaciones que afectarán a alojamientos, restaurantes y negocios relacionados. Por lo tanto, Cia Lombardia renueva su llamado a las instituciones regionales y nacionales para que implementen medidas de gestión concretas, oportunas y equilibradas, con miras a una coexistencia viable y segura que proteja la biodiversidad, el trabajo agrícola y la tranquilidad de las comunidades.






































