especies raras
Michele Merola, miembro del Consejo Nacional de ACMA, transmitió el informe recibido de la zona de Petritoli, en la provincia de Fermo. Allí, la mañana del 2 de diciembre, durante una inspección de sus tierras, un agricultor hizo un avistamiento verdaderamente excepcional: un ibis ermitaño (Geronticus eremita), una de las especies más raras del mundo, es ahora el foco del proyecto internacional LIFE, dedicado a su reintroducción en Europa. El animal, reconocible por su pico largo y curvado y su distintivo plumaje oscuro, fue observado en buen estado mientras se alimentaba en una finca a las afueras de la ciudad. El avistamiento se comunicó de inmediato a las asociaciones de caza, lo que contribuyó al seguimiento de la especie durante su fase migratoria. Investigaciones posteriores sugieren que se trata del ibis eremita norteño llamado Emilie, quien, como todos los participantes de LIFE, lleva un rastreador GPS.
Lo que prevé el proyecto
El proyecto LIFE, liderado por el equipo Waldrapp, busca reintroducir el ibis eremita en Europa Central mediante la reconstrucción de una población migratoria estable. La iniciativa incluye la cría controlada, el entrenamiento en migración guiada y el seguimiento satelital de individuos, lo que permite seguir y proteger sus movimientos a lo largo de las rutas principales.
El papel de los cazadores
No todos saben que la comunidad cazadora ha contribuido activamente a la protección de esta especie a lo largo de los años. La Federcaccia Nazionale (Federación Nacional de Caza) se unió al proyecto en 2014 adoptando simbólicamente un ibis eremita, llamado Artemide, apoyando así los esfuerzos de conservación y reintroducción coordinados por el equipo de Waldrapp, que también cuenta con el apoyo de varias federaciones regionales de caza. El avistamiento de Petritoli sirve, por tanto, como una oportunidad para destacar la importancia de la colaboración entre cazadores, ciudadanos e instituciones. Por lo tanto, se insta a los visitantes de la zona, especialmente en días de caza, a prestar especial atención a la posible presencia del ibis eremita. La protección de esta especie amenazada también depende del compromiso y la sensibilidad de quienes viven en zonas rurales a diario (fuente: Federcaccia).





































