Cerdos domésticos y más
En 2025, aumentaron los brotes tanto en cerdos domésticos como en jabalíes, lo que demuestra que el virus está lejos de estar bajo control y que las medidas adoptadas hasta ahora, especialmente en algunas áreas, están resultando insuficientes. Según el Informe epidemiológico anual de la EFSALos brotes en cerdos domésticos en la Unión Europea han aumentado un 76 % con respecto a 2024, alcanzando los 585 episodios. Al mismo tiempo, los casos en jabalíes han aumentado un 44 %, llegando a 11.036, la cifra más alta registrada desde 2021. La reaparición de la peste porcina africana en España tras 31 años de ausencia agrava aún más la situación: en Cataluña se han detectado nuevos casos en jabalíes, y los análisis genéticos no han encontrado correlación directa con las cepas que circulan actualmente en Europa. Esto significa que el virus continúa propagándose y encontrando nuevas vías de transmisión.
Dónde se concentran los brotes
La mayoría de los brotes en cerdos domésticos se han producido en pequeñas explotaciones, pero el verdadero reservorio epidemiológico sigue siendo la fauna silvestre. Polonia concentra casi un tercio de los casos europeos en jabalíes, pero Italia, Rumanía, Eslovaquia y Hungría también registraron picos invernales significativos. Sin embargo, la conclusión política y de gestión más importante se desprende claramente del informe de la EFSA: donde se han implementado medidas serias para controlar la población de jabalíes, se han obtenido resultados. La República Checa y el sur de Italia, de hecho, han llevado a cabo campañas regionales eficaces de control de la fauna silvestre, logrando resultados tangibles en la contención de la enfermedad. Y es aquí donde se evidencia la fragilidad del norte de Italia.
Consecuencias devastadoras
La falta de una erradicación eficaz del jabalí, defendida durante años por ganaderos y criadores, ha transformado vastas zonas del norte de Italia en territorios vulnerables a la propagación de la peste porcina africana (PPA). El crecimiento descontrolado de la población de jabalíes ha creado el entorno ideal para la persistencia y propagación del virus, con consecuencias devastadoras para la industria porcina, las exportaciones y toda la economía rural. Las vallas, las ordenanzas o las medidas de emergencia ya no son suficientes. La lucha contra la PPA se basa principalmente en la drástica reducción de la densidad de jabalíes en las zonas infectadas y de riesgo. Seguir posponiendo las intervenciones estructurales por razones ideológicas o burocráticas significa condenar al sector a vivir en una situación de emergencia permanente.
Los números hablan por si mismos
Las cifras de la EFSA son claras: el virus se propaga donde la fauna silvestre escapa al control. Y si el norte de Italia no implementa un programa masivo, coordinado y continuo de erradicación del jabalí, el riesgo real es que la guerra contra la peste porcina africana se pierda definitivamente. Para los agricultores italianos, esto ya no es solo un problema de salud. Es una batalla por la supervivencia económica de uno de los sectores estratégicos de la industria agroalimentaria nacional (fuente: Assosuini).







































