
Además, Berlato considera que las tensiones y problemas con los ambientalistas son una anomalía única. Episodios de perturbación intencional o incluso impedimento voluntario de la caza, por lo que se decidió introducir la ley, teniendo en cuenta que las iniciativas de "protesta" de los ambientalistas y activistas de los derechos de los animales suelen ir más allá de la legítima expresión del disenso.
Además, según el concejal, los cazadores en pleno derecho tienen todo el derecho a acudir a las instituciones para solicitar mayores salvaguardias contra la agresión. El firmante del texto está convencido de que en caso de aprobación del proyecto, los disidentes deberán manifestarse de manera civil y legítima si no quieren ser sancionados.







































Si se aprueba este proyecto de ley (eso espero), calculando el doble del mínimo o un tercio del máximo, la sanción administrativa siempre será de 1.200 €, verás que tocado en la billetera las anticaccias tal vez cambien de opinión.
Mi consideración personal:
El gobierno se apresuró a considerar la alimentación del jabalí como un delito fuera de las operaciones de autocontrol, de hecho, quien sea sorprendido alimentándose de él es sancionado con la sanción penal prevista en el artículo 30 párrafo 1 letra I de 157/92. . que aporta la mitad del máximo 1032,50 €, con inscripción en el certificado penal.
Propongo por qué no aplicar la misma sanción penal a quienes molesten a los cazadores, o destrocen los galpones, esto en mi humilde opinión me parece una cosa mucho más grave que cebar ???
Un saluto