
En estos días, además, verá la luz la nueva ley financiera gubernamental que, cómplices unas manitas improvisadas, ha visto aparecer una enmienda que otorga un millón de euros a las organizaciones de bienestar animal, a través de fondos accesibles solo para las organizaciones de bienestar animal. Esto, además de estar fuera de lugar en un momento de profunda crisis económica, en nuestra opinión es discriminatorio hacia los numerosos voluntarios que, sin pertenecer a ese pequeño grupo, hacen mucho por la protección del medio ambiente y de los animales. Último problema, el de los días de caza "perdidos" en 2020 debido a medidas anticovid.
Varias veces el mundo de la caza ha pedido una compensación y en las últimas rondas algo parece moverse, siguiendo la Agenda de la Senadora Caretta que pide una reducción del 50% en el impuesto de concesión del gobierno del próximo año. Según Arci Caccia, sobre estos temas, se necesita una movilización compacta del mundo de la caza, para ello se solicita la intervención de la sala de control, que sale con una posición común, presentándose con un frente único en política. Confiamos en que esto será posible sin adelantos ni filtraciones. Distingo alguna asociación. Solo con la unidad podremos lograr la satisfacción de los cazadores y un futuro para la caza.




































