
De hecho, el propio Galletti deseaba que el aplazamiento sirve para devolver mayor serenidad al debate. La matanza controlada ha sido definida por el Ministro como un instrumento al que no se puede ni se debe renunciar si se desea obtener el equilibrio natural entre hombres y lobos.
Las asociaciones de bienestar animal se mostraron divididas en las reacciones a la noticia: para WWF esta es una señal importante, mientras que Legambiente explicó que no consideró útil el aplazamiento para proteger a la especie y responder a las dificultades de los ganaderos. Entre regiones que se habían mostrado perplejas y dudosas incluyen Lazio y Puglia (contrario desde el primer momento), Abruzzo, Friuli Venezia Giulia, Veneto, Piamonte, Liguria y Campania.






































