
Redolfi Armi es una empresa familiar con casi 75 años de trayectoria. Su historia se remonta a 1951, cuando Arturo Redolfi abrió su taller de reparación y fabricación de armas de caza en Manerbio, en la Baja Brescia. La historia de Redolfi Armi es típica de la zona y de su época: Arturo adquirió la experiencia necesaria para fabricar escopetas de dos cañones de alta calidad en el taller de Lorenzotti y Faverzani en Brescia. Los primeros rifles de caza de la marca "Ra", principalmente yuxtapuestos con mecanismos Anson & Deeley y Holland & Holland con pletinas laterales, estaban dirigidos al mercado local. Sin embargo, con la creciente demanda y la llegada de su hijo Rodolfo, la producción aumentó y la empresa se expandió al resto de Italia.
El famoso expreso
En los años ochenta comenzó la producción de la Express, especialmente con cañones paralelos, en varios calibres y en muchas versiones: las cifras aumentaron rápidamente y la marca Ra pronto fue reconocida por su fiabilidad y precisión.
En la década de 90, con la llegada de su otro hijo, Mauro, la empresa amplió su actividad, pasando de la fabricación y reparación de armas a la venta al por menor de accesorios, material de caza e incluso artículos de pesca. La armería se convirtió en un lugar de referencia para los aficionados a la caza y el tiro.

Desde 2001, Redolfi Armi se ha consolidado como distribuidor nacional e internacional de armas de fuego y equipamiento para la caza y el tiro deportivo, incluyendo accesorios, óptica y vestimenta, con un eficiente servicio posventa. La empresa continúa fabricando y reparando armas de fuego, manteniendo viva la tradición y la experiencia de su fundador. Actualmente, es el distribuidor exclusivo en Italia de la marca española de rifles Bergara, los rifles Derya, las ópticas Vector y Delta Optical, y los rifles de aire comprimido precargados (PCP) Rti Arms y Fx.

Pasión familiar
La filosofía de la empresa se basa en la pasión de la familia Redolfi, la búsqueda constante de los mejores productos y una relación transparente y cercana con sus clientes. La empresa ha crecido de forma gradual, contando siempre con el apoyo de la familia y sus empleados. «Aunque el futuro de este sector es muy incierto, especialmente en lo que respecta al mundo de la caza»., explica Mauro Redolfi, de cincuenta y nueve años, «Creo que aún hay margen de crecimiento, aunque esto requiera desarrollo y la búsqueda de nuevas oportunidades»..

Los nuevos retos radican en satisfacer las necesidades de los nuevos cazadores y tiradores, que han cambiado radicalmente en los últimos años. Las nuevas tecnologías son prácticamente imprescindibles: óptica de última generación, telémetros, dispositivos de visión nocturna, cámaras térmicas y todo lo demás que se pueda añadir al espectro técnico son parte integral del mundo de la caza. Lo mismo ocurre con el tiro deportivo con rifles o pistolas, donde los avances en materiales, calibres y configuraciones permiten a los tiradores practicar una gran variedad de estilos y categorías de tiro. Por último, pero no menos importante, el mundo de las carabinas PCP, que, si bien aún es un mercado nicho, se presenta como una opción muy prometedora para el futuro.
Los nuevos retos
Su hijo, Diego, de 31 años, fue ascendiendo poco a poco, como se suele decir, comenzando como operario de almacén a los 19 años y manteniendo el puesto a medida que aumentaban sus responsabilidades, hasta que su primo Fabio asumió el cargo. Él es el futuro de Redolfi Armi. Actualmente me encargo de las ventas y envíos de todos los accesorios, óptica, equipaje y ropa. A lo largo de los años, mi padre y el personal de la tienda me han enseñado muchísimo, y gracias a ello he podido gestionar mejor la página web, la administración, las redes sociales, las ferias comerciales y la imagen de la empresa. He introducido innovaciones de las que me siento orgulloso..


La tradición familiar, incluida la caza, se conserva porque Diego siempre ha cazado con su abuelo y su padre, Mauro, en los cotos de caza de las zonas de Cremona y Brescia. Incluso tiene algunos tiros al plato en su haber.
Naturalmente, el cliente típico actual está más evolucionado que en el pasado… «La clientela de cazadores de hoy en día está demostrando ser más exigente, más atenta a la innovación, pero sobre todo más informada».Mauro lo explica con más detalle. "Nuestra empresa dedica mucho espacio a la información, tanto en redes sociales como en la web, y organiza eventos que involucran directamente a los usuarios finales, quienes luego recurrirán a sus proveedores de confianza.".

Redolfi Armi siempre ha interpretado el cambio de forma gradual y cuidadosa. Su obra, sin embargo, conserva un aspecto romántico, una expresión de pasión. Comencé a trabajar en el mundo de las armas de fuego a los 14 años, y puedo decir con toda sinceridad que sin pasión es difícil continuar en esta profesión. Siempre me han apasionado las armas, e incluso hoy, cuando encuentro una pieza única, me emociono muchísimo. Con los años, hemos transmitido ese mismo sentimiento a nuestro hijo y a nuestros empleados. Los tiempos han cambiado, la burocracia es cada vez más compleja y exigente, y necesitamos trabajar más que antes, y nuestra profesionalidad debe destacar aún más..

































